
- Son absolutamente remineralizantes, lo que afecta directamente a la salud de huesos y a la funcionalidad bioquímica general del organismo.
- Estimulan el funcionamiento de la glándula tiroides y, por lo tanto, el metabolismo. Las personas con problemas de tiroides (especialmente hipertiroidismo) deberían evitar su consumo por completo.
- Son muy alcalinizantes, lo que ayuda a compensar la acidosis provocada por exceso en el consumo de carnes o alimentos procesados.
- Son extremadamente depurativas, limpian la sangre, estimulan el funcionamiento de los riñones e hígado, eliminan las toxinas y reducen la absorción de metales pesados.
- Regulan la tensión arterial.
- Mantienen la piel, el cabello y las uñas en un estado muy saludable.
- Adelgazan y disuelven concentraciones de grasa y depósitos de mucosidades creadas por exceso en el consumo de leche.
Joselyn Velazquez Pazos

